LAS BASES ESCRITURALES Y LA HISTORIA DEL MOVIMIENTO CELULAR

La iglesia cristiana nació con 120 personas que oraban en el aposento alto. El día de Pentecostés 3,000 personas se convirtieron al evangelio. En un solo día la iglesia multiplicó su membresía 25 veces.

¿Cómo hicieron los Apóstoles para atender a tantas personas? La iglesia no tenía un local a donde ir. Si solamente los Apóstoles bautizaron eso significa que cada uno de ellos tuvo que bautizar en un solo día un promedio de 250 nuevos conversos. Pero, al fin y al cabo el bautismo es algo que se hace una vez en la vida. Pero, ¿Cómo hacer para atender, dar seguimiento y discipular a cada una de esas personas?
La única alternativa para los Apóstoles fue distribuir a los nuevos conversos entre los ciento veinte que oraban en el aposento alto. Ellos llegaron a ser los primeros “líderes” de células.

Estos ciento veinte líderes llevaron, cada uno, una parte de la multitud a sus hogares y allí comenzaron a compartir con ellos las enseñanzas del evangelio, recordando los dichos del Señor Jesús. De ésta manera la Iglesia pudo dar atención a los primeros conversos.
La Iglesia del Nuevo Testamento comenzó teniendo dos tipos de reuniones. Las reuniones en LAS CASAS y las reuniones en EL TEMPLO (Hechos 2:46).

¿A qué se refiere la Biblia cuando dice que los cristianos se reunían en el templo? Se refiere al templo judío el cual no era un local para recibir personas. Era un edificio relativamente pequeño diseñado para impedir el acceso a las personas. Solamente el sumo sacerdote podía entrar una vez al año.

Los cristianos se reunían en el patio del templo, no dentro del templo. No había en Jerusalén otro lugar donde se pudiera dar cabida a tantas personas. Además, por ser un lugar público, era adecuado para la presentación del mensaje de salvación.

Resumiendo. La Iglesia del Nuevo Testamento tenía dos tipos de reuniones:
La celebración: Que se realizaba en lugares públicos. Era una reunión masiva de los cristianos.
Las reuniones en las casas: Era lo que hoy llamamos células. Era una reunión de un grupo pequeño.

Las iglesias celulares alrededor del mundo tienen sus celebraciones en sus auditorios y las reuniones en las casas.

Dado que la Iglesia del Nuevo Testamento no tuvo locales para el culto cristiano acostumbraba reunirse en las casas de los creyentes (Hechos 12:12; romanos 16:3-5; Colosenses 4:15; Filemón 2).

La clave del crecimiento en la Iglesia del Nuevo Testamento es que sabía equilibrar sus reuniones grandes y pequeñas, la celebración y las células. Actualmente, las iglesias más numerosas en el mundo son todas iglesias celulares y todas dan énfasis a ambas reuniones.

En el año 312, con la institucionalización del cristianismo, la Iglesia comenzó a perder su equilibrio entre la celebración y la célula. La Iglesia dejó de reunirse como comunidad de Cristo en las casas para edificar locales dedicados al culto cristiano. Estos locales se convirtieron posteriormente en las grandes catedrales. La Iglesia perdió su énfasis en el trabajo de todos los creyentes y se lo dejó solamente a los “sacerdotes”.

En 1517 Martín Lutero impulsó la Reforma con lo cual logró una transformación en la teología pero dejando intacta la estructura de la Iglesia. Posteriormente los Anabautistas añadieron a la transformación teológica la transformación de las estructuras eclesiales.
Perseguidos por Católicos y Protestantes los Anabautistas volvieron a reunirse en grupos pequeños. Más tarde los Puritanos siguieron la tradición de reunirse en grupos pequeños.

En 1738, inspirado por los Moravos, Juan Wesley comenzó a organizar sus “círculos santos”. Estos eran grupos pequeños donde los creyentes se reunían para orar, estudiar la Biblia y animarse unos a otros. Para Wesley las conversiones sin asistir a un grupo pequeño no valían mucho.
Al final de su vida Wesley había logrado abrir 10,000 células con una asistencia promedio de 100,000 personas.

EL MOVIMIENTO CELULAR MODERNO

El padre del movimiento celular moderno es el Pastor David Yonggi Cho, quien inició su iglesia en 1958 en una vieja carpa ubicada en un barrio pobre de Seúl, Corea del Sur.

Para 1961 había alcanzado sus primeros 600 miembros. En 1964 sufrió un colapso debido a su intenso trabajo. Como resultado de su enfermedad que lo recluyó en cama por dos años, descubrió que el modelo de la Iglesia del Nuevo Testamento había sido el de pequeños grupos en las casas. Apoyándose en las mujeres de su congregación inició con 20 células.

Para 1970 había alcanzado sus primeros 18,000 miembros. En 1980 alcanzó los 150,000. En 1987 alcanzó los 700,000 miembros. En la actualidad su iglesia continúa creciendo y ha ido distribuyendo sus nuevos miembros entre 21 iglesias satélites.

La Iglesia del Dr. David Yonggi Cho es en la actualidad la iglesia más grande del mundo y de la historia del cristianismo.

Dios ha restaurado a su Iglesia el modelo del Nuevo Testamento. La combinación de las reuniones de celebración con las células no es una idea humana sino el modelo que las Escrituras y la historia demuestran ha sido el sistema de Dios para el crecimiento de su Iglesia.

EL PASTOR Y SU VISIÓN DE CRECIMIENTO

El Pastor ocupa un lugar preponderante dentro del sistema celular. Las células no funcionan de manera mecánica, es la obra de Dios y ésta no puede ser realizada si se desliga de los ministros.

Consecuentemente, el ministro es parte indispensable del sistema celular. Una iglesia puede poseer un sistema celular adecuado pero si el Pastor no es un varón de Dios las células no funcionarán. En cambio una iglesia pudiera no tener el sistema celular pero si el Pastor es un varón de Dios la iglesia crecerá.

No solamente es necesario comprender los componentes del sistema celular; es vital que el Pastor comprenda que su ministerio es clave para el buen funcionamiento de las células. El Pastor es el motor que energiza el trabajo celular.

Para que suceda algo diferente en el crecimiento de una iglesia es necesario que el Pastor comience a pensar diferente y a ejecutar los cambios que sean necesarios. Si seguimos haciendo siempre lo mismo es imposible obtener resultados distintos.

Para que eso sea posible el Pastor debe crecer. Ninguna iglesia crecerá más que su Pastor. Una iglesia grande solamente puede ser sostenida por un Pastor que sea grande a los ojos de Dios.

El Pastor debe crecer en su LLAMADO. Ser Pastor no es ejercer una profesión para la sobre vivencia diaria. Es cumplir con el llamado de Dios para desarrollar la labor de la salvación eterna. Es el guerrero que pelea las batallas de Dios.

Si el Pastor no ve el púlpito como el altar donde ha de derramar su vida a favor de los perdidos es mejor que se olvide de las células y del crecimiento.

El Pastor debe crecer en ORACIÓN. La vida de oración es característica de las iglesias celulares. Pero las iglesias no se dedicarán a la oración sino bajo el ejemplo de su Pastor. El trabajo celular se impulsa sobre las alas de la oración.

El Pastor debe crecer en PASIÓN. El ardor de la iglesia para el trabajo celular solamente puede desencadenarse a partir de un Pastor ardiente. Un Pastor lleno de dudas, tímido, desinteresado no podrá encender la llama entre la congregación.

El Pastor debe vivir su visión y transmitirla con fervor a sus ovejas. Más que las palabras, las ovejas entienden el lenguaje del ejemplo. Nadie podrá permanecer sentado si ve a su Pastor ardiendo por salvar las almas perdidas.

El Pastor debe crecer en su DEPENDENCIA DEL ESPÍRITU SANTO. El Espíritu Santo no es solamente una doctrina estampada en algunos libros de teología. Es la persona real que debe dirigir los destinos de su Iglesia. El Pastor debe aprender a escuchar la voz del Espíritu. Sus mensajes deben ser recibidos en la cámara secreta de oración en una dependencia humilde del Espíritu de Dios.

El Pastor debe crecer en la PALABRA DE DIOS. La pasión que no se fundamenta en la Palabra de Dios es solamente emoción. Las emociones son pasajeras y toda visión basada en emociones no contará con la perseverancia que el trabajo celular amerita. Sin un sólido y creciente conocimiento de la Palabra de Dios no puede asegurarse la conservación de una iglesia numerosa. Sin Palabra sólida la iglesia puede crecer como la hierba, alta pero débil. La idea es que crezca como un roble, alta pero sólida.

El Pastor debe ser un amante del conocimiento de Dios y de sus obras. No es un cazador de novedades religiosas. Debe ser una persona dedicada al estudio de las Escrituras y de aquellas herramientas que le permitan ofrecer un mensaje que sea vianda sólida para las ovejas.

El Pastor debe crecer en CONOCIMIENTO. Los desafíos de una iglesia numerosa son multifacéticos. El Pastor tendrá que enfrentar y resolver situaciones de índole diversa. Eso requerirá amplios conocimientos de los elementos que son importantes para la atención y dirección de la iglesia. Esos elementos son todo el saber humano. Por la misma razón el Pastor debe ser incansable en su búsqueda del conocimiento y de la verdad.

El Pastor debe crecer en SANTIDAD. La santidad se posee o no. No se puede ser santo solamente en cierta medida. La santidad debe ser total.

El carácter real del Pastor es aquel que se muestra cuando se está a solas. Quien desee que su iglesia crezca debe también crecer en integridad, pureza, justicia, verdad y honestidad.

El Pastor debe crecer en HUMILDAD. Un hombre soberbio será aplastado por el peso de la reputación de estar al frente de una congregación numerosa; pero el hombre humilde no puede ser aplastado por el reconocimiento humano. Él ya fue aplastado por la mano de Dios.

Los elementos que se han mencionado pueden encontrarse de manera más amplia en el libro “El Siervo de Restauración”, publicado por Iglesia Elim.

Cuando un Pastor reúne éstos elementos podrá proyectarse para recibir de Dios la visión para su ciudad, país o el mundo. Con tales características el Pastor no encontrará mayores dificultades en comunicar a sus ovejas el entusiasmo y la disciplina necesarios para impulsar el trabajo celular.

El Pastor celular debe creer en verdad en las células. Piensa en ellas, trabaja con ellas, predica de ellas, sueña con ellas. El Pastor celular lee sobre el tema, se informa, se relaciona con hombres claves en el movimiento celular, pregunta, investiga. Respira células y transmite tal pasión a sus ovejas.

QUE ES UNA CÉLULA Y COMO SE MULTIPLICA

Antes de definir qué es una célula es importante establecer la diferencia entre una iglesia con células y una iglesia celular.

Una iglesia con células es aquella donde el trabajo con células es solamente otro departamento de la iglesia al lado del departamento de señoras, de jóvenes, de caballeros, de niños, etc. Las células son otra actividad más de la iglesia. Una iglesia con células es aquella donde el Pastor nombra a un encargado del departamento de células de la misma manera que existe un encargado para los otros departamentos y programas con los que la iglesia trabaja.

Una iglesia celular es aquella donde el trabajo con células es la actividad de la iglesia. Es una iglesia con un solo departamento: las células. En una iglesia celular el Pastor es el que está al frente del trabajo sustentando la visión, estableciendo las metas, evaluando resultados, usando su creatividad para perfeccionar la aplicación del sistema. El trabajo celular no se delega en un encargado.
Mucho se ha repetido que en una iglesia celular el trabajo con células es la columna vertebral. Nada sustituye el papel que las células juegan en la vida de la iglesia.

Otro concepto básico que es necesario definir es referente a la diferencia entre un grupo pequeño y una célula. Toda célula es un grupo pequeño pero no todo grupo pequeño es una célula.

Un grupo pequeño es cualquier cosa que siendo pequeña es también un grupo. Hablando de grupos de personas pudiera decirse que cualquier reunión con menos de 15 personas es un grupo pequeño.

Dentro de esta definición de grupo pequeño entra cualquier reunión de hermanos que se realiza para tener comunión, para tomar café, para discipular, para que los jóvenes tengan confraternidad, etc. Todos los mencionados son grupos pequeños y alguna utilidad podrían tener para la vida de la iglesia, pero, ninguno de ellos es una célula.

DEFINICIÓN DE CÉLULA:

Es un grupo de 4 a 15 personas que se reúnen semanalmente fuera del edificio de la iglesia con el propósito de evangelizar, confraternizar y edificarse, y que están comprometidos en las funciones de la iglesia local.

Los componentes de una célula son la evangelización, la confraternización y la edificación.

En una célula hay crecimiento en número, en la relación con los demás y en la relación con Dios. Si alguno de estos tres elementos está ausente entonces tenemos un grupo pequeño pero no una célula.

Los tres componentes de la célula deben estar equilibrados. Si se enfatiza la confraternización sobre los otros dos elementos la célula se deformará para enfocarse en dinámicas de comunión y descuidando la formación de nuevos líderes. Si se enfatiza la edificación la célula se deformará y pondrá su mirada hacia adentro olvidándose de los perdidos. Si se enfatiza la evangelización la célula perderá eficacia porque muchos saldrán por la puerta trasera al no equilibrarse la comunión y la edificación.

El objetivo fundamental de la célula es la multiplicación. La meta de cada célula es la multiplicación. Las células saludables y que guardan un equilibrio entre sus componentes son las que se multiplican.

Las células se multiplican cuando sus miembros aumentan. El propósito del sistema celular es mantener pequeño el número de personas que asisten a una célula. Las células que tienen más de 15 asistentes comienzan a perder su propósito.

Para que se produzca la multiplicación de una célula es necesario que se produzca un proceso que incluye diversos elementos. El invitar a personas no creyentes a la célula es parte del proceso de multiplicación, pero no lo es todo.

El proceso, ciertamente comienza con la invitación de personas no creyentes. Luego se les debe evangelizar hasta lograr su conversión. Después de su conversión se les debe visitar sistemáticamente, luego se les debe animar a que se congreguen y reciban ayuda pastoral. Entonces serán alentados, bautizados en agua y serán capacitados para que lleguen a convertirse en nuevos líderes.
Solamente cuando se sigue este proceso es cuando la célula se multiplicará.

Otros elementos importantes para lograr la multiplicación de las células son:

Orar cada día por los miembros de la célula.
Confraternizar con los asistentes.
Invitar a nuevas personas.
Cuidar de los que ya recibieron a Cristo.
Animar a otros para que se conviertan en nuevos líderes.
Hay dos formas de multiplicación celular:

La multiplicación madre-hija. Ocurre cuando una célula, al multiplicarse, genera una nueva célula hija. Al continuar creciendo la célula madre puede continuar generando nuevas células hijas.
Plantar células. Ocurre cuando se abre una nueva célula sin necesidad que se haya originado de una célula madre. Cuando existen condiciones para abrir una célula en un lugar donde antes no habían se está plantando una célula.
CUALIDADES DE LOS LÍDERES Y LOS ANFITRIONES
El Dr. Joel Comiskey, experto en el ámbito mundial en el movimiento celular, realizó una encuesta entre 700 líderes celulares en las 8 iglesias más grandes del mundo con el propósito de determinar cuáles eran los factores que hacían a los líderes tener éxito en su trabajo. La encuesta se realizó en 1996 en iglesias que se encuentran en países diferentes, con distintos idiomas, culturas y costumbres.

3 Comments

  • Miki Williams
    Posted febrero 17, 2017 11:29 am 0Likes

    Thank you for your beautiful work that you do at your church!

    • Mark Chapman
      Posted febrero 17, 2017 11:30 am 0Likes

      Faith and love are all that matter. Welcome to Free Church!

      • Cindy Jefferson
        Posted febrero 17, 2017 11:31 am 0Likes

        Please subscribe to our regular newsletter!

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